Hallazgos en el Tíbet arrojan luz sobre vida prehistórica y adaptación a altitud

Pekín, 13 ene (EFE).- Nuevos descubrimientos arqueológicos en la región autónoma del Tíbet han permitido arrojar luz sobre la forma de vida de sus habitantes durante la prehistoria y el proceso humano de adaptación a entornos extremos con bajas temperaturas y niveles de oxígeno.

Los hallazgos fueron presentados hoy por la Administración de Patrimonio Cultural de China y se distribuyen en cuatro yacimientos diferentes, aunque el principal es el de Chere (prefectura de Ngari), que data del Holoceno y donde se han recuperado unas 5 mil piezas, según informó la televisión estatal CCTV.

Útiles de piedra, huesos de animales y restos de fogatas revelaron la existencia de actividad humana durante dos periodos históricos distintos en la zona y ayudarán a recopilar información sobre el modo de vida hace entre 8 mil y 10 mil años.

Según las autoridades culturales, los descubrimientos también facilitarán datos sobre el proceso de adaptación a la meseta Qinghai-Tíbet de sus antiguos pobladores.

Otros hallazgos 

Mientras, los trabajos en el yacimiento de Mahao en la ciudad de Shigatse han permitido recuperar diez tumbas y numerosos objetos pertenecientes a un asentamiento prehistórico de 4 mil años de antigüedad, entre ellos herramientas de piedra y hueso, cerámica y adornos hechos de molusco y jade.

Los enterramientos de Mahao -que son de tres tipos incluyendo sarcófagos- son de gran importancia para Patrimonio, ya que posibilitarán explorar el proceso y las estrategias de adaptación humana a entornos extremos con temperaturas muy bajas e hipoxia.

También fueron presentados en el mismo informe hallazgos en el yacimiento de Gebu Sailu, en la prefectura de Ngari, y en el cementerio de Dangxiong, en Lhasa, donde se localizaron 52 tumbas selladas de las que se han excavado 14 y se han recuperado huesos humanos y animales; utensilios de oro, plata, bronce, ágata y lapislázuli, y textiles.

Los sepulcros de este último lugar datan de los siglos VII a IX de nuestra era y los objetos que guardaban muestran una cercana conexión con la cultura de las llanuras centrales, una importante prueba de que (en esa época) existían intercambios e integración entre distintas etnias, agrega el informe.

Lea también:

https://agn.gt/el-sol-artificial-surcoreano-suena-con-hacer-realidad-la-fusion-atomica/

fm/ir