2024: Un año con un día adicional; descubre los secretos del año bisiesto

Ciudad de Guatemala, 3 ene (AGN).- El 2024 tendrá una peculiaridad: contará con un día extra en febrero, convirtiéndose así en un año bisiesto. Este fenómeno ocurre cada cuatro años, añadiendo un día al calendario anual, pasando de tener 365 días a 366.

De esta manera, el 2024 ingresa al selecto grupo de años en los cuales su duración es mayor a comparación del resto de años, dando así un día extra a toda la población de la Tierra.

Qué es un año bisiesto

A lo largo de nuestra vida, hemos podido escuchar los famosos años bisiestos, que son tan peculiares como llamativos, ya que febrero añade un día a su calendario, para contar con 29 días en lugar de 28.

El principal motivo de este fenómeno es que cada cuatro años la duración del año solar es de 365,25 días aproximadamente, no de 365 días exactos.

Para ajustar el calendario a esta diferencia, se agregó el día extra al calendario y se tomó la decisión de que febrero sería el que contaría con el día adicional.

No obstante, esta modificación se realiza, ya que el planeta Tierra tarda exactamente 365 días 5 horas 48 minutos 45,10 segundos en dar una vuelta al Sol. Al utilizar el calendario gregoriano, el cual cuenta con 365 días exactos, requiere que cada cuatro años haya que añadir esa acumulación no cuantificada de tiempo.

Años bisiestos durante el siglo XXI

Con la llegada del nuevo milenio, la humanidad ha vivido cinco años bisiestos:

  • 2004
  • 2008
  • 2012
  • 2016
  • 2020

Un buen truco para saber si un año es bisiesto o no es recordar que los años bisiestos son divisibles entre 4. Es decir, todos los años que sean múltiplos de 4 son bisiestos.

Cada cuánto se da un año bisiesto 

Para responder a esta pregunta tenemos que remontarnos a la época romana antigua, concretamente cuando Julio César introdujo el calendario juliano en el año 46 a. C. Posteriormente, se adoptó el calendario gregoriano, y ambos dieron como resultado que se agregara un día a febrero cada cuatro años, colocándolo después del sexto día de la tercera semana del mes.

Por tanto, esta práctica comenzó porque el cálculo romano de que se necesitaban 365 días para dar la vuelta al sol en un año no era del todo correcto debido a los decimales. Según diversas fuentes, en realidad hay 365.2422 días, y cualquier calendario formado por días enteros no podría igualar ese número ignorando esta fracción aparentemente pequeña.

Esto se debe a que desde hace miles de años, guiados por los movimientos de las estrellas y los cuerpos celestes, necesitamos que las fechas astronómicas y cronológicas coincidan constantemente, de modo que, por ejemplo, el comienzo del año sea siempre el mismo. El solsticio de verano se mantiene en la misma fecha año tras año.

Lea también: 

https://agn.gt/renap-amplia-horario-de-atencion-durante-enero/

Ja/dm